Arrancó La Fábrica de Fantasías

El 17 de junio, La Fábrica de Fantasías se puso en marcha. La muestra es una recreación del universo del increíble ilustrador Pablo Bernasconi y se podrá visitar durante todo el año.

Fábrica y fantasía son dos palabras que invitan a crear. Una desde el “hacer” y la otra desde el “pensar”. Esta combinación tan poderosa es el engranaje fundamental de La Fábrica de Fantasías, un espacio que se asoma a la vida y obra del gran ilustrador Pablo Bernasconi para desmenuzar sus procesos de trabajo y poner en valor una producción de personajes e historias que crece y se reproduce en Argentina y en el mundo.

Si nos sumergimos de lleno en el mundo de Bernasconi, descubriremos que una de las características que define a su proceso creativo es el esmero que le dedica a bocetar sus ideas. En varias entrevistas periodísticas, Pablo comentó que ocupa la mayoría de su tiempo de trabajo en seleccionar los materiales que utilizará, en pensar en los modos en que va a ensamblarlos y en dibujar borradores sobre los caminos posibles que tomará una ilustración. Esta idea de boceto, de proyecto previo, está omnipresente en la muestra, tanto en los distintos talleres como en la escenografía invadida por pizarrones con anotaciones y cálculos.

Al igual que Pablo, el equipo de Barrilete (que cuenta con artistas plásticos, psicopedagogos, mediadores, etcétera) también debió transitar por una etapa de bocetos donde la muestra fue cobrando vida poco a poco. Una vez lista, y, tal como viene sucediendo con la saga de muestras del museo (Quino, María E. Walsh, Liniers), el proyecto llegó a manos de Bernasconi quien no sólo le brindó su apoyo a Barrilete sino que tuvo la gentileza de aportar algunas piezas inéditas a la muestra, como, por ejemplo, su autobiografía de puño y letra. Si entramos a esta fábrica, lo que nos espera es un fascinante mundo que se convertirá en un disparador explosivo para la imaginación. ¿Le echamos un vistazo?

De inventos e inventores

¡Clac, clac! ¡Pum, pum! ¡Toc, toc! Este podría ser el ruido ambiente de la sala de máquinas de una fábrica, pero por los pasadizos de Barrilete los sonidos que se escuchan son bien diferentes. Al comenzar el recorrido, las primeras exclamaciones de los chicos son de asombro porque ni bien ingresan, se topan con un personaje muy osado, que inventa nada menos que máquinas de volar.
Están ante La intrépida historia del Capitán Arsenio, que recorre desde su niñez en la Patagonia Argentina hasta su extraña desaparición en 1789. En ese espacio se expone el diario de sus inventos con sus anotaciones y creaciones como el “Calientascopio” (microondas), el “Profundóptero” (submarino), el “Chanchova” (ascensor), la “Cinta voladora” (aeronave I) y el “Motocanario” (aeronave II). También se despliega una luminosa línea de tiempo que cuenta el desarrollo de otros inventos como la cortadora de pasto, el secador de pelos, o el reproductor de música. En este sector, los chicos pueden descubrir que detrás de un invento, hay cientos de personas que ensayan soluciones a problemas cotidianos, y que aunque solas no encuentran soluciones definitivas, su aporte es muy valioso en el proceso de invención. Además, se reflexiona sobre la idea de “fracaso”
en una línea histórico social. ¿Existe el fracaso donde los aportes, por más pequeños que sean, han contribuido a la solución de un problema?

La estación siguiente es La Tribuna Creativa. En este sector los chicos se acomodan en una tribuna para observar de frente un enorme pizarrón que cuenta el proceso creativo del autor. También se encuentran en este lugar con la autobiografía de Bernasconi y con un panel repleto de objetos cotidianos que utilizó en las ilustraciones de sus libros. Con estos elementos, los visitantes se acercan a la historia de Bernasconi y al modo en que va procesando sus ideas para luego concretarlas. Aquí se reflexiona, entre otras cosas, sobre el proceso de construcción: ¿para qué podrían servir estos objetos?, ¿qué se podría crear con ellos?, ¿cómo sería el proceso de ensamblaje y cuál sería el resultado?

Con la imaginación a flor de piel

“Joaquín es un niño solitario, que busca compañía. Para ello crea él mismo a sus amigos, utilizando elementos cotidianos” se cuenta en el Zoo de Joaquín. Este es otro de los rincones de La Fábrica de Fantasías: La Casita de Joaquín. Se trata de un taller donde los niños realizan sus propios animales con objetos imantados que se colocan sobre planchas y se completan los diseños con dibujos. Luego, se les toman fotos y se suben a la web.
Afuera de esta casita tan especial se levanta La ciudad de los habitantes ilustrados, una urbe imaginaria donde conviven los personajes y los paisajes de Bernasconi. En esta ciudad solo ingresan los valientes que se atreven a seguir las consignas que figuran detrás de los habitantes. Se trata de una búsqueda y una serie de acciones que ponen a los chicos en relación con otros chicos y los incentiva a imaginar historias que trascurren en esa ciudad y a soñar con nuevos personajes.

Del otro lado del corredor, bajo el lema: ¿qué pasaría si nuestros pensamientos fueran visibles en el aire?, se ubica El Pasillo de los Pensamientos. Este espacio está inspirado en el conflicto del libro Rebelión en Tortoni, personaje al que se le pueden “ver” los pensamientos. Aquí la propuesta consiste en tratar de capturar los pensamientos lindos y  dibujarlos. Luego, el compañero
de banco intentará interpretar el dibujo del otro.

Finalmente, se puede visitar el Sector de exceso y exageración compuesto por cuatro módulos: El Coleccionista Piadoso (¿qué colección “piadosa” guardamos en nuestro armario?); Multiple Choice (extraña máquina con un listado de hipotéticas utilidades); Monstruo Capilar (personaje que persigue algunos gustos por su fisonomía) y la Pareja Héroe-Villano. En este último espacio, se lleva adelante un taller cuyo eje lúdico es el armado de personajes desopilantes a través del collage, la técnica favorita de Bernasconi.

Así, llegamos al final del recorrido de la nueva muestra Barrilete Museo de los Niños, una verdadera fábrica que pone a la vista de chicos y gran- des, que las ideas, por más locas que parezcan, pueden concretarse y hasta convertirse en un gran invento que cambiará el destino de la humanidad.

Mirá acá las fotos de la muestra

El fabricante de sueños

A continuación, te ofrecemos una nota imperdible a Pablo Bernasconi, protagonista de La Fábrica de Fantasías, la muestra que Barrilete inaugurará en junio próximo. Detrás de sus creaciones se intuye una cadena de montaje, minuciosa, detallista e increíblemente creativa, donde se ensamblan ideas con objetos, trazos y diseño. A continuación, una charla imperdible con este inagotable inventor de historias e imágenes.

Para los que todavía no te conocen, ¿a qué te dedicás?

Me dedico a imaginar. Luego busco formas, variadas y divertidas, de materializar esos pensamientos. Me importa mucho esa primera etapa de trasladar una idea hacia algo que luego voy a compartir con la gente, en forma de textos o de imágenes.

¿Cómo fueron los comienzos en tu profesión?

Empecé a trabajar como diseñador gráfico. Sucede que con el tiempo uno va encontrando mejores soluciones, se va sintiendo cómodo en diferentes lugares, y si tiene un poco de coraje y perseverancia, es ahí donde apunta sus energías. Comencé como diseñador en diarios, en agencias, en revistas, pero de a poco fui adoptando un rol más definido con mis gustos y mis formas, que se tradujo en la ilustración. Luego empecé a escribir, a publicar libros, y aquí estoy.

¿Cómo era Pablo de niño?

Era un alumno regular, ni muy bueno ni muy malo. Como todos, tenía materias que me gustaban más que otras. Disfrutaba más de lengua y plástica, situación que hoy considero obvia.
Por aquellos tiempos, ¿quiénes estimularon tu talento?
Mis padres. A pesar de no tener nada que ver con el mundo del arte, ni de la literatura (son científicos ambos) fueron muy abiertos con mis elecciones profesionales, en una época en que el Diseño Gráfico era prácticamente desconocido. Pero lo que siempre vi en ellos fue la forma en que se interesaban por la cultura, aún desde sus carreras. Por otro lado, el hecho de que fuesen científicos, me formó en un mundo que hoy reconozco en mis cuentos y dibujos. De máquinas, de imposibles posibles,
de ideas descabelladas sostenidas por ciencia y esperanza, de soluciones coherentes ante desafíos enormes.

¿Cómo es tu lugar de trabajo? ¿En qué consiste tu rutina?

Trabajo en mi casa, en un estudio. Y mi rutina está emparentada con el funcionamiento de la casa, es decir, estoy mucho tiempo con mis hijos y mi esposa, Nina, Natalia y Franco. A veces es difícil porque la concentración se interrumpe, pero he aprendido a trabajar de esta manera.

¿En quién pensás cuando creás tus trabajos infantiles? ¿Qué o a quién te imaginás?
Lo que más me resulta es pensar en mí.  Siempre me pareció la manera más franca de dirigir una idea, sabiendo que trabajo con la sinceridad de complacer al niño que fui. Mis libros, mis criaturas, no han sido pensadas para complacer a todo el mundo, para eso está Disney. Lo que hago tiene más que ver con encontrar socios sinceros que me acompañen, con quienes compartir el placer por la lectura, por las imágenes, por divertirse y aprender. Algo que intento siempre, es incluir en este camino a los padres. Me parece que es la forma más eficaz y genuina de que los más chicos adopten la lectura.

¿Qué te gustaría transmitirle a los niños que vengan a ver la muestra?

Hambre de más, y ganas de hacer, ganas de leer y de mirar, de imaginarse, de construir y así reparar, de crecer, de regar cabezas con letras, de saber que soy argentino igual que ellos, y que dibujo igual que ellos. Ganas de querer saber más, y sobre todo, de divertirse mucho.

¿Cómo te ves en el futuro?

Más joven.


La Muestra
La Fábrica de Fantasías abrirá sus puertas el viernes 17 de junio y estará expuesta durante todo el año. Como todas las muestras de Barrilete, tendrá juegos, talleres y muchas sorpresas más.

Ficha Personal
Edad: 37 años
Estado civil: Casado, 2 hijos
Lugar de residencia: Bariloche

Trabajó para: Rolling Stone, Clarín, La Nación, The Times, The Wall Street Journal, The New York Times, The Saturday Evening Post, Correo Argentino, J. Walter Thompson,  Abuelas de Plaza de Mayo, Secretaría de Cultura de la Nación y mucho más.

Libros: El Brujo, el horrible y el libro rojo de los hechizos – El Diario del Capitán Arsenio – Hipo no nada El Zoo de Joaquín – Cuero negro, vaca blanca – Excesos y Exageraciones – Los Súper Premios – Espacio para colorear – Rebelión en Tortoni – El sueño del pequeño Capitán Arsenio – Retratos – Bifocal


Página web: www.pbernasconi.com.ar